Boda inspiración Studio 54

Sofisticada, con clase y muy divertida, así debía ser la boda de Borja y Miguel Ángel. Dos chicos fantásticos, muy amigos de sus amigos y con las ideas muy claras. Ambos incondicionales de los 70’s y 80’s… Studio 54, las bolas de espejo, las pistas de baile con luces de colores y todo lo que tuviese que ver con la diversión en aquellas décadas. Su boda debía de ser una fiesta de la que nadie quisiera irse, y vaya si lo conseguimos! De allí no me quería ir ni yo!

Tras la ceremonia, ambos recibían a sus invitados en un photocall, todos podían fotografiarse con los novios. Y de ahí con su copa de cava en la mano pasaban a la cena-cóctel, servida en una fantástica terraza perfecta para la celebración. Glamour, gente guapa, bolas de discoteca, velas y sofisticados y exquisitos bocados. Elementos gráficos personalizados con la identidad de los novios, y en un lugar preferente, el bodegón de la gran tarta, que al igual que la invitación era una simbiosis entre un cubo Rubik y una bola de espejo. Alrededor de ella, gran variedad de cup cakes de diferentes sabores y un ambientazo envidiable.

Tras la cena, se abrían las puertas de La Disco y el baile lo abrían, como no, con “Love is in the air” de Paul Young. Un bodegón de cuatro metros de largo con atrezzo de inspiración 80’s, pista de baile evocando la mítica “Saturday night fever”, una cabina de Dj espectacular y la mejor música minuciosamente seleccionada por Miguel Ángel. Todo bien pensado para que la fiesta no decayera hasta el amanecer y para que la noche fuera mágica e inolvidable.

Foto: Mayte Ramiro