Hola! Bienvenido o bienvenida!

Comienzo aquí una nueva etapa, con ilusión, con ganas de compartir contigo. Espero que este diario te sirva de ayuda e inspiración, en él podrás leer mis opiniones, recomendaciones y novedades sobre mi mundo, lo que me hace feliz y me apasiona… Las Bodas que no son las típicas bodas! Te apetece?

Este primer post quiero dedicarlo a mis compañeros y compañeras de profesión, a los y las wedding planners de España, que aunque en los últimos años hemos tomado bastante relevancia en el sector, aún no se comprende muy bien cuál es nuestra función, lo que implica nuestra profesión y hasta dónde podemos llegar. Es un tema que da mucho de sí para debatir, sobre todo con los profesionales del sector de los eventos, pero también con novios y clientes que no saben muy bien en qué consisten nuestros servicios, porque lo que han visto o conocido hasta ahora les ha creado una imagen confusa.

Hay que reconocer, que películas como Planes de boda, Guerra de novias, El padre de la novia… o mismamente algunos programas de televisión nos han promocionado, pero hay mucho de fantasía en lo que se cuenta… Para empezar no somos divinidades que chasqueamos los dedos y las cosas se hacen por sí solas… Ojalá! Te aseguro que al menos en mi caso hay mucho trabajo detrás del glamour con el que siempre se ha idealizado esta profesión.

Fotografía: Kutxi Pacheco

Fotografía: Kutxi Pacheco

Desde mis comienzos en el año 2008, cuando decías que eras organizador de bodas las expresiones de asombro eran de lo más variopintas, como si hubieran visto una piedra lunar, y si ya pronunciabas la palabra wedding planner las caras de póker estaban aseguradas. Al menos en mi caso fue así.

Hay algo curioso, que ya que estamos, me apetece contar por aquí. No por relevante, pero sí por anecdótico… y es que los asombros eran mayores por ser un chico, ya que en España a diferencia de otros países, es una profesión llevada a cabo casi en un 99% por el género femenino. Prueba está que son muchos los mails que me envían con el saludo “Querida wedding planner”, algo que ya asumo con resignación y reconozco que tiene su punto de gracia…

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Pues bien, en mis comienzos nadie sabía muy bien cuál era la función de un wedding planner o hasta qué punto te implicabas en un evento, incluso cuando concertabas una reunión para conocer un sitio, llegaban a pensar que querías pedirles trabajo. Aún hoy no está muy clara la diferencia entre wedding planner (organizador de bodas) y la de decorador.

En una boda la decoración es importante, pero no deja de ser una parte, incluso para algunos novios es la última prioridad y puedo asegurar que en esos casos nuestro trabajo no es menos relevante. Es cierto que hay decoradores de prestigio que se definen como wedding planners, pero con todos mis respetos, esto da lugar a confusión. Es tan sencillo como pensar en el día “B”, si el wedding planner se está encargando del montaje de la decoración, ¿quién se encarga de coordinar y supervisar todo lo demás? Nuestro trabajo va mucho más allá que dejar un sitio maravillosamente bonito.

Fotografía: Beatriz Tudanca

Fotografía: Beatriz Tudanca

Un buen wedding planner debe ser capaz de plantear un proyecto de decoración y tener una gran dosis de buen gusto y conocimiento de las herramientas necesarias, pero es importante contar con un buen equipo de profesionales expertos que nos ayuden a llevar a cabo cada una de las tareas, de lo contrario, yo ya habría perdido la cabeza unas cuantas veces. En una orquesta el violinista podría ser el director, pero si además de dirigir tiene que tocar el violín, pude que la suerte le acompañe pero lo más seguro es que algo falle.

La función principal de un wedding planner profesional, tal y como la palabra indica, es la de ofrecer un servicio de planificación de cualquier evento desde el diseño del proyecto a su gestión, coordinación y ejecución. Debe coordinar a todas las partes implicadas, adelantarse a las necesidades de los clientes y de sus invitados, evitar imprevistos y si surgen problemas solucionarlos. Y lo más importante, debe tener la facilidad de ponerse en los zapatos de los novios y viajar a su mundo. La empatía es la mejor fórmula para que una boda sea extraordinaria, muy personal y exitosa.

Fotografía: Agustín David Photography

Fotografía: Agustín David Photography

Espero verte a menudo por aquí, incluso será un placer leerte sobre cualquier cosa o sugerencia que consideres que podría resultar de interés, porque el objetivo de este blog eres tú, tus inquietudes y tus dudas sobre este apasionante mundo.

Feliz día!