Boda muy Española

Una frase… “¿Mi lugar favorito en este mundo? A tu lado”. Así se veían reflejados Julia y Pieter, ella española y él belga, residentes en Brasil y aunque su lugar favorito podía ser cualquiera, su apego incondicional al país que vio nacer a la novia, su gastronomía y sus costumbres, apuntaban a que su boda se celebraría en Madrid.

Pieter muy cosmopolita, amante de los viajes, la buena mesa, los buenos caldos y sobre todo de las cosas bien hechas. Julia una apasionada de la vida, dulce y encantadora, enamorada de España, de los olivares, de las margaritas y de la cocina de su tierra que tanto echa de menos viviendo fuera. Ambos deseaban mostrar todo esto a sus invitados, provenientes de diferentes zonas de Europa, especialmente de Bélgica, buscaban un lugar con historia, pintoresco y cerca del centro, y que lugar mejor que los muros y los jardines que en su día vieron pasear al Archiduque Carlos de Austria.

En una ceremonia coloreada con llamativos abanicos y ecos de guitarra española pronunciaron: “Ja, dat willen wij”, a esto le siguió la “Receptie”: Excelentes vinos, cerveza fría, estaciones de ibéricos y quesos entre otras delicias, un sol espectacular y las guitarras de fondo, a las que se les unió un animado cajón de percusión.

La cena, un excelente y estudiado buffet, organizado entre los salones y el jardín, ideado para que los invitados pudieran moverse a su antojo, para que así pudieran descubrir algunos de los secretos de nuestra gastronomía, entre ellos, las mejores carnes de nuestro país asadas en directo, al igual que las paellas de la mano de los mejores maestros paelleros y otros manjares típicos, un espectáculo bajo farolillos, velas y ramas de olivo. Tras los deliciosos postres, los novios abrieron el baile con una sevillana, dando comienzo a la fiesta, con un  photo-corner digno de un “Olé! y Olé!”.

Foto: Alejandro Almeida